Creación de fábula
MUHADI, LOS PITUFOS Y GARGAMEL
Zeus y Hera tuvieron varios hijos, entre ellos destaca Muhadi (la última hija). Es una mujer con poderes y alas. Sus padres no la querían porque perdió sus brazos y decían que un ser humano así no podría estar en su casa, la discriminaban y la trataban mal, pero en realidad lo que ellos querían era que fuera una mujer fuerte y no se dejara de nadie. A Muhadi nunca le agradó ser mala y pagar con la misma moneda, ella era todo lo contrario y trataba de ayudar a quien pudiera, así que decidió irse a vivir a un Bosque llamado Pampachiri donde habitan los pitufos y Gargamel.
Los pitufos eran protegidos
por Muhadi, ya que Gargamel quería atraparlos y que fueran su ambrosía (alimento) por todas las
maldades que le hizo pitufo bromista, pero Muhadi los protegía, él se
burlaba de ella porque no tenía brazos y decía que un hada así no vale nada, que en cualquier momento podían matarla y la hacía menos, pero ella con
todo lo que vivió con sus padres supo superar todas las críticas hacia ella.
Muhadi pensó en hablar con Gargamel y que llegaran a ser amigos, para ella Gargamel no era una persona mala, así que los pitufos y Muhadi organizaron una fiesta para recibir a Gargamel, él aceptó ir a la fiesta (aunque sus intenciones eran malas y tenía pensado destruir a Muhadi). Yendo camino al fondo del bosque Gargamel tuvo un accidente (no se supo si fue provocado), pero perdió sus brazos, no podía creerlo y él mismo se maldecía llegó a la fiesta muy enojado consigo mismo.
Al verlo llegar, Muhadi se acercó a él y le dijo que se tranquilizara, ella le
platicó como fue que perdió sus brazos y le explicó que no es malo vivir sin
brazos, que la vida sigue y que no puede darse por vencido y que las críticas y
humillaciones de los demás no pueden afectarle. Muhadi lo trató bien y lo ayudó a que se sintiera mejor, él al escucharla sintió remordimiento de todo lo malo
que le había hecho y en ese momento se fue de la fiesta pensando si hacerle
caso a Muhadi o vengarse de quien le hizo daño.
Moraleja: no trates mal a las personas por ser diferentes a ti, no sabes por todo lo que han vivido y aun así siguen de pie. Estas personas son las que siempre tratan de ayudar a los demás. No juzgues ni critiques sin saber sus situaciones, porque algún día puedes sentir lo que ellos sienten. Usa la empatía para saber que sentirías tú, si te hicieran lo que tú haces.



ResponderEliminar¡Hola Karina! Mi comentario: Bien recreada la fábula. Me gusta como interactúa tu bestia con los personajes. Buena ortografía y bien escrita en redacción. Escasean los vocablos regionales. La moraleja debe ser más contundente y precisa. Las imágenes llevan pies informativos. Saludos cordiales.